Anatomía del guepardo: la tecnología digital no garantiza el rigor

En sus comentarios a un “post” anterior, unos amigos llamaron mi atención hacia una ilustración de la anatomía del guepardo publicada en el número de noviembre de National Geographic. Yo no vi ese número de la revista cuando se publicó, pero ahora me he puesto al día. Estos amigos señalaron errores anatómicos en esa representación, incluyendo entre los más serios los siguientes: 1) El húmero está invertido; y 2) las vértebras lumbares están al revés. Yo he encontrado otros errores alarmantes, por ejemplo el animal tiene sólo 5 vértebras cervicales (en vez de 7), de las cuales las 3 últimas están al revés; las escápulas no tienen la morfología correcta, con lo cual o bien pertenecen a otra especie, o bien corresponden a un ejemplar gravemente patológico;  falta la garra del pulgar, rasgo especialmente característico del guepardo y esencial para su método de caza, etc. Estos errores van precisamente en contra de las adaptaciones anatómicas que se resaltan en los textos de figura, y de hecho un animal cuyos huesos estuvieran articulados como los de la imagen en cuestión no podría caminar, y no digamos correr a toda velocidad. Inevitablemente uno se pregunta cómo pudieron “colarse” errores tan garrafales. He encontrado un relato por parte del personal de la NG sobre el proceso de creación de esa imagen, que resulta revelador, lo podéis ver aquí:

http://juanvelascoblog.com/2012/11/09/did-you-say-you-want-to-scan-a-whole-cheetah/

Esta es una historia interesante porque nos muestra el potencial y los peligros de las tecnologías de representación en 3D, si se pone demasiada fe en ellas.

En un derroche de medios, la NG encargó escanear TODOS los huesos del esqueleto de un guepardo, pero luego dejó en manos de una becaria el ensamblar todos los huesos escaneados para crear un esqueleto articulado digital. La becaria consiguió poner casi todos los huesos aproximadamente en su sitio, pero “aproximadamente en su sitio” no es suficiente para una imagen como ésta cuya principal justificación es precisamente la exactitud anatómica.

En el museo de historia Natuaral de París se exhibe un esqueleto de guepardo que casualmente está montado en una pose casi exactamente igual a la de la ilustración en cuestión, y que nos permite comprobar la verdadera posición anatómica de los huesos. Podéis verla en este enlace (en realidad se trata de una reseña del libro “Evolution” en el cual se publica una foto de dicho esqueleto)

http://www.brainpickings.org/index.php/2011/12/06/evolution-gries-de-panafieu/

El hecho de que los huesos fuesen escaneados, y no dibujados o modelados por un artista, pudo dar a los editores una sensación de confianza respecto a la exactitud de los resultados, la cual si acaso podría estar justificada en lo que se refiere a la morfología de cada hueso (asumiendo que todos los huesos de la caja correspondan al mismo animal, cosa que no siempre ocurre) pero desde luego que no respecto al conjunto. Tal exceso de confianza puede llevar a una relajación injustificada del proceso de revisión. No es correcto relajarse en la confianza de que la máquina ha hecho el trabajo por nosotros, y sigue siendo necesario que alguna persona con verdaderos conocimientos de anatomía de carnívoros compruebe la exactitud del resultado final. Está bien tener máquinas a nuestra disposición pero conviene recordar que siguen siendo simplemente eso: máquinas.

Para mí, como entusiasta de los felinos, el lado más doloroso de todo esto es la impresión de que en el proceso de creación de la imagen se haya prestado tan poca atención al animal real, cuando precisamente una ilustración como ésta tendría que contribuir a divulgar las maravillas de la anatomía y adaptaciones de los felinos. Se han destinado recursos importantes a este proyecto, pero lo que yo echo de menos es más pasión e interés por los felinos.

Termino con una imagen: una comparación entre el galope de un guepardo y el de una cebra en esta foto que hizo mi hijo en Kenia el año pasado. Lo que os puedo garantizar es que los huesos que mantienen desde dentro a este felino maravilloso no están ensamblados como en la imagen digital que hemos comentado ¡Eso seguro!

guepardo-y-cebra-close

Posted on 05/02/2013, in Uncategorized. Bookmark the permalink. Leave a comment.

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