¡La conferencia es hoy! ¡The talk is this evening!

Hola amigos, esta tarde os espero a todos en mi charla “El Renacimiento de los Grandes Carnívoros”, a las 19 horas en el museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid. Con la colaboración de Lobo Marley.

anuncio charla

Giant dogs of the past – Cánidos gigantes del pasado

Hoy en día el lobo es el mayor de los cánidos salvajes. Pero hace unos 8 millones de años existió un cánido que le empequeñecía, y con mucho. Epicyon heydeni tenía el tamaño de un león, y unas mandíbulas armadas de premolares masivos y tan poderosas como las de una hiena, capaces de triturar los huesos de sus presas sin esfuerzo.

Epicyon y canis lupus

Conocer el registro fósil de nuestros grandes carnívoros, “poner cara” a los miembros extintos de esos linajes, nos permite ver a las especies vivientes con otros ojos. El día 28 en mi conferencia en Madrid podremos conocer a algunos de estos magníficos carnívoros del pasado. ¡Os espero!

Today, the wolf is the largest of wild canids. But some 8 million years ago there was a dog species that would have dwarfed any wolf. Epicyon heydeni was as large as a lion, and it sported jaws armed with massive premolar teeth and as powerful as those of a hyena, which could crush the bones of its prey almost effortlessly.
Knowing the fossil record of our large carnivores, and fleshing out the bones of the extinct members of their lineages, allows us to see the living species with new eyes. In my conference in Madrid on the 28th we will get to know some of these magnificent predators from the past.

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Próxima charla: “El Renacimiento de los Grandes Carnívoros”

Hace 14 millones de años, existía en Norteamérica un poderoso cánido, conocido por los paleontólogos como Aelurodon ferox. Tan grande como un lobo actual pero más robusto, este animal estaba bien dotado para dar caza a los équidos de tres dedos como Neohipparion.
EscenaAelurodon revisado 2014 low res

Este es sólo uno entre cientos de ejemplos de cómo, mucho antes de que existiese nada parecido a un ser humano sobre la tierra, los dramas de la depredación entre carnívoros y ungulados ya tenían lugar en bosques y praderas. Los grandes cazadores de la actualidad, tales como lobos, leones y hienas, son el resultado de un largo proceso evolutivo, que les ha permitido alcanzar una adaptación exquisita a su entorno y a sus presas.
¿Cómo podemos conocer las características de los parientes fósiles de nuestros grandes carnívoros? El punto de partida es, obviamente, el registro fósil, pero para alcanzar una imagen completa de las especies extintas como seres vivos que fueron, es necesario combinar el estudio de los fósiles con el de los animales actuales, y unir los recursos de la ciencia y del arte.
Ése es el trabajo al que me dedico en colaboración con los especialistas del departamento de Paleobiología del Museo Nacional de Ciencias Naturales, y ése va a ser el tema de mi próxima conferencia el día 28 de octubre.
Esta charla surge como iniciativa del colectivo “Lobo Marley”, que se dedica a luchar por la protección del lobo ibérico, no sólo como especie emblemática sino como parte esencial de un ecosistema saludable y sostenible. Así pues, la historia evolutiva del lobo y sus parientes fósiles va a tener un lugar importante, y también reflexionaremos sobre el papel de la ciencia y el arte en la apreciación y conservación de los grandes depredadores, con la mezcla de fascinación y conflictividad que siempre llevan aparejada.

Por cierto, a lo largo de la charla proyectaré una selección de ilustraciones inéditas de mis próximos proyectos, que no se verán en público hasta dentro de bastante tiempo…
¡Os espero en el Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid!

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Denizens of Madrid’s Miocene woods: the Chalicotheres

Chalicotheres were arguably the oddest of the herbivore mammals we could come across during a time-travel safari to the Miocene of Madrid. Many other animals would look vaguely familiar to us, from horse-like, rhino like and deer-like herbivores, to the elephant-like mastodons. But there is simply no living mammal to which we can compare the chalicotheres, members of the extinct family Chalicotheridae. They were perissodactyls, and thus related to living horses, rhinos and tapirs. But unlike them, chalicotheres had claws instead of hooves, and their body proportions were unique, with forelimbs disproportionately longer than the hind limbs.
Perhaps the strangest of all members of this strange family was Anisodon grande (previously known as Chalicotherium grande). Only a phalanx -fortunately an unmistakable bone- of this animal has been found in Madrid, but complete skeletons are known from fossil sites in France and Slovakia. Those skeletons reveal the striking adaptations of an animal that looked like no other.

Here is a life reconstruction of Anisodon grande, showing its strange “knucle walk”
Chalicotherium

In this species the difference in lenght between arms and legs was even more exaggerated than in other chalicotherids, and its detailed anatomy shows that the animal would walk on its knuckles, probably to save its large hand claws from wear. Those large claws would help this browser to reach relatively high branches while standing bipedaly on its hindlimbs.

Anisodon feeding in its wooded environment
chalico-scene low res

But, as the hindlimb structure shows, once the animal reached its food, it would sit for long periods to eat it, much like living gorillas and giant pandas do. Not in vain some paleontologists call this unique animal the “horse-gorilla”!

This reconstruction of the skeleton and soft-tissue outline of Anisodon shows the usual posture it would use while munching leaves and twigs. The shape of the pelvis reveals the animal’s ability to spend long periods of time sitting down like this
Chalico-skeleton low res

With such strange body proportions, Anisodon would not be an especially fleet-footed creature, so one wonders, what would its anti-predator strategies be? Most likely it would stand its ground in the face of carnivores, rising tall on its hind legs and using its huge claws as defense. Towering over 2 meters tall, a pissed-off chalicothere would not be an enemy to tackle lightly!

Aullando con los lobos

Mi boceto matutino de hoy muestra a un lobo aullando, y no es casualidad. El aullido del lobo ayuda a la manada a reafirmar sus vínculos, y permite que los individuos que se encuentran lejos se mantengan en contacto con el resto del grupo.

lobo aullando 1 baja

Las personas que compartimos cierta sensibilidad ante nuestro patrimonio natural también deberíamos lanzarnos un aullido de vez en cuando. Los que defienden intereses egoístas y a corto plazo generalmente demuestran una capacidad envidiable para hacer una piña en torno a sus “reivindicaciones”. Pero los que buscamos preservar esa naturaleza (que al final les va a alimentar a ellos igual que a nosotros), a menudo tenemos una sensación de derrota anticipada que nos mantiene demasiado inactivos y aislados. Pero muchas cosas dependen de que seamos capaces de sintonizar la misma “frecuencia de aullido”.
Hoy en día, la crisis económica parece la excusa perfecta para dejar de lado muchas cosas importantes en favor de otras que parecen más urgentes (pensemos, sin ir más lejos, en lo que ha pasado con la ciencia en este país…). Pero si las consecuencias del pinchazo de la burbuja inmobiliaria nos parecen duras, entonces apenas estamos preparados para enfrentar lo que vendrá cuando se pinche otra burbuja mucho mayor: la burbuja ambiental. De hecho, no hay que esperar a un futuro apocalíptico para ver las consecuencias de ese pinchazo, que ya empezó hace tiempo: bastaría con mirar un poco más allá de la cúpula protectora en la que nos envuelve nuestro entorno hiper-tecnológico.
El movimiento conservacionista sabe por experiencia que “meter miedo” a la población es un arma de doble filo, sobre todo porque el miedo a las consecuencias de la destrucción de la naturaleza tiene que enfrentarse a un rival poderoso: ¡el miedo al cambio!. Mucha gente ve el conservacionismo como un movimiento que nos va a quitar comodidades sin darnos nada a cambio.
En mi modesta experiencia, el contacto con la naturaleza salvaje me ha dado un don muy difícil de encontrar en otras fuentes: libertad. De vuelta en casa despues de estar inmerso en los sonidos, olores e imágenes del mundo natural, muchas cosas que se me antojaban ineludibles de repente dejan de serlo. Y una de ellas es la continua incitación a la competencia que se nos hace desde casi cualquier foro al que nos asomemos. Vivir en un “pique” continuo convierte a la sociedad en ese proverbial río revuelto del cual los pescadores sacan su ganacia. Todo político oportunista sabe que, cuando se agotan las cosas que se puedan prometer, siempre hay un recurso para poner a la gente de su lado: ¡ofrecerles un enemigo!. Hoy en día, el lobo es uno de esos enemigos.
Sin embargo, el lobo sólo es un chivo expiatorio. El enemigo que se quiere hacer odiar es la naturaleza en su conjunto, como si fuese ella la que se empeña en limitar nuestras ambiciones personales. El político que ofrece la cabeza del lobo a sus votantes les está ofreciendo mucho más: la cabeza de la Madre Tierra entera. Les ofrece el sueño insensato de una explotación indefinida y sin consecuencias de todo lo que crece sobre el planeta. En resumen, les ofrece ser beneficiarios de la burbuja ambiental.
Ya nos han ofrecido antes una burbuja. Todos tenemos un cuñado que nos decía “¿tú eres tonto, ahorrando tu dinero en un banco? ¡compra pisos, hombre, aunque te tengas que endeudar durante décadas, porque NUNCA bajarán de precio!” Y vaya si bajaron. Las personas que hoy nos ofrecen el señuelo de la impunidad ambiental están haciendo lo mismo. Están apelando a la miopía que nos impide ver a medio, y no digamos a largo plazo.
Pero yo no soy partidario de convencer mediante el miedo. Prefiero invitar a quien quiera escuchar a darse un largo paseo por el bosque o la montaña que le quede más cerca. Con el suficiente silencio para escuchar la banda sonora de la naturaleza. Y por una vez, sin la pretensión de arrebatarle nada al monte: ni venados, ni perdices, y ya puestos, ni setas. Simplemente esperar a ver qué nos dice. Si tenemos muchísima suerte podríamos escuchar un aullido lejano, que nos puede helar la sangre y ponernos de vuelta en nuestro lugar. Y a partir de ese momento seremos un poco menos maleables. Menos vulnerables a quien nos quiera vender un enemigo que no es el nuestro. Y un poco más conscientes de que la naturaleza sigue siendo nuestra madre, la única capaz de darnos todo lo que necesitamos. Lo malo es que ella no se va a molestar en vendernos ese mensaje. Ese mensaje está “encriptado” en forma de aullido. El que tenga oídos para oír, que oiga.

En serio, ¿todavía no has firmado contra la matanza de los lobos? No hay problema, todavía estás a tiempo…

http://www.change.org/p/prevent-the-massacre-of-190-wolves-in-castilla-y-le%C3%B3n-and-asturias

¡¡SIGUE CORRIENDO, LOBO!!

Esta mañana he inciado mi jornada con un rápido boceto de un lobo al trote. El primer lobo salvaje que ví, hace más de un cuarto de siglo, trotaba de esta manera, sin esfuerzo aparente, por los páramos de las montañas asturianas, y ese es un recuerdo que siempre consigue darme energía. Hoy en día necesitamos esa energía para luchar por el lobo, que atraviesa un momento especialmente duro en nuestro país.

He aquí mi boceto matutino del lobo trotón
lobo al trote 3 baja res

La investigación científica está revelando cada vez en más detalle el papel vital que los grandes carnívoros juegan en el mantenimiento de la salud de los ecosistemas, y sin embargo en España estamos asistiendo a una auténtica declaración de guerra por parte de la administración contra el más icónico de nuestros depredadores: el lobo ibérico.
En un enfoque increíblemente simplista de la “gestión de poblaciones”, se aprueban cuotas insostenibles de matanza, que en la práctica implican sembrar el caos en las manadas, matándose incluso ejemplares alfa cuya experienca en la caza se pierde, haciendo que los jóvenes lobos supervivientes se vuelvan más proclives a atacar al ganado.
Incluso jóvenes cachorros son matados “legalmente”, a medida que los últimos intentos por guardar las apariencias se van dejando atrás.
Este intento por parte de políticos sin escrúpulos de conseguir un puñado de votos nos está saliendo extraordinariamente caro en sangre de nuestros últimos lobos salvajes. La asociación ciudadana “Lobo Marley” está llevando a cabo una lucha casi en solitario por salvar este icono de nuestra naturaleza salvaje. Cualquier persona que se preocupe por el patrimonio natural que estamos dejando a las generaciones venideras debe implicarse con esta situación. Es hora de pasar a la acción.
¡Si aún no has firmado la petición, hazlo ya!

http://www.change.org/p/frenen-la-masacre-de-m%C3%A1s-de-190-lobos-en-asturias-y-castilla-y-le%C3%B3n-apoyada-desde-la-administraci%C3%B3n

KEEP RUNNING, WOLF!

This morning I have started my working day with a quick sketch of a running wolf. My first sighting of a wild wolf over a quarter of a century ago was of an animal trotting effortlessly in the mountains of Asturias (Northern Spain), and that is a memory that doesn’t fail to invigorate me. Today we need that vigour to fight for the wolf, as things are looking extraordinarily bleak for this beautiful animal here in Spain.

Here is my morning sketch of a trotting Iberian wolf
lobo al trote 3 baja res

Scientific research is revealing ever more details about the vital role of larger carnivores in maintaining the health of ecosystems, and yet here in Spain we are helplessly witnessing how a part of the administration is opportunistically launching a more or less covert extermination campaign against our most iconic predator, the Iberian wolf.
In an incredibly simplistic approach to population mangement, they approve culling cuotas that in the practice imply wreaking havoc with the packs, as alpha individuals are killed and their hunting experience is hopelessly lost, making the surviving, guideless young wolves more prone to killing livestock. Even young cubs are being killed ”legally”, as the last attempts to keep up appearances are left behind.
This attempt from some reckless politicians to gain a handful of votes is proving intolerably expensive in terms of wild wolf blood. Spanish association “Lobo Marley” is almost single-handedly trying to fight for this icon of our wilerness. Anyone who is concerned about what natural heritage we are leaving for future generations must be worried about this situation. It is time to take action!

If you haven´t signed the petition yet, do it now!

http://www.change.org/p/prevent-the-massacre-of-190-wolves-in-castilla-y-le%C3%B3n-and-asturias

If we could meet the Neanderthals

What would it be like to meet a neanderthal? I suppose much would depend on the eye of the beholder. Some people today are amazingly unable to feel admiration for anything other than themselves, and I imagine the same was true in the Paleolithic… I bet many of the modern humans who actually were face to face with the neanderthals only saw one thing: competition!

A neanderthal tries his aim at an unseen target
Neanderthal throwing rock
The original version of this illustration was done a few years ago for Nina Jablonski’s book “Skin”. A most recommended read! (you can check it in Amazon:http://www.amazon.com/Skin-Natural-Nina-G-Jablonski/dp/0520275896/ref=sr_1_1?s=books&ie=UTF8&qid=1412709706&sr=1-1&keywords=skin+nina+jablonski

However, and given the wide range of contrasting personalities found among modern people, I also suspect that some of our conspecifics from the paleolithic would feel keen curiosity about the neanderthals. I would further guess that special people, such as the shamans, would be among those willing to look across the species frontier. Just magination on my part, but of one thing I am certain: what would happen if we could meet the neanderthals would highly depend on who that “we” would be. And it would also largely depend on what particular neanderthals we would come across! Given their powerful physique and intellegence I doubt they all were peaceful and gentle, and I am certain that we would need to add “dangerous” to the adjectives we use for defining them.

I depicted this pensive Neanderthal couple for Jose María Bermúdez’s book “El Chico de la Gran Dolina”
Neanderthal couple

Check the book at amazon.es: http://www.amazon.es/El-chico-Gran-Dolina-Drakontos/dp/8474239273/ref=sr_1_1_bnp_1_per?s=books&ie=UTF8&qid=1412710290&sr=1-1&keywords=el+chico+de+la+gran+dolina

Too many sabertooth drawings (almost)

Trying to put some order among the papers that pile up in my studio I came across some of the folders containing the drawngs I did for the book “Sabertooth” (at least those that did not go to the dustbin earlier on). I gave in to the temptation to open a couple of folders, and as often happens when I do this, I shook my head at the amount of attempts I seem to need in order to get anywhere close to a “final” version of an illustration. How I envy those artists who seem to get straight to their final concepts with almost no hesitation!

Some of the countless sabertooth sketches, spread on the floor for a little while before returning to their folder
sketches 1 machaeroides

I also took a quick look at the finished drawings depicting the skulls of each sabertooth in various views. Not for the first time I thought about how similar many of the skulls must look to the non-specialist viewer, even though they may belong to animals that are rather distantly related. When they were alive, their striped, spotted or plain coats would have gone a long way to help recognize each species, but when it is only their bones that we have to look at, it is a matter of developing an eye for details. Convergent evolution can so easily fool the beholder!

Some of the original drawings of skulls I did for the Sabertooth book
skulls

I ended up spreading a few dozen drawings on the floor and gliding my video camera over them to compose a short video. The piece is intended to show you a couple of glimpses of the piles of paper that went into making this book, and to celebrate the fact that “Sabertooth” got this year’s Independent Publisher Gold Medal for Science books.
Happy viewing!

VANISHED WITH THE SABERTOOTHS: THE AMERICAN CHEETAHS

The extinction of the sabertooths at the end of the American Pleistocene is one of those lingering mysteries of paleontology, but if science manages to solve it one day, it will also have to explain the disappearance of many other large carnivores, some of them utterly unsabertooth-like.
Among those predators that vanished with the last Ice Age, there is one that makes old theories about sabertooth extinction crumble: the “American cheetah”, Miracinonyx trumani.
It has often been argued that modern cats, being swift and agile, left the powerful but slow sabertooths behind in the evolutionary race. But in North America, one of the fleetest felines ever to exist went extinct broadly at the same time as the sabertooths did.
Whatever the cause of the American cheetah’s extinction, it seems that if it could come back today, it would still find one of its favorite prey around, concretely the pronghorn. Often called the American antelope, this ruminant is no true antelope, and it belongs in a family of ts own, the Antilocapridae, which has only one living species but had a considerable diversity until the end of the Pleistocene. It has been suggested that the amazing speeds that this ungulate can attain (up to 85 km/h) are an adaptation to escape from a predator that no longer exists, and the American cheetah certainly fits that description.
Many years ago I prepared a reconstruction of Miracinonyx trumani for National Geographic Magazine, an assignment that took me to the university of Kansas in Lawrence, where paleontologist Larry Martin showed me the amazing collection of cheetah fossils from the site of Natural Trap Cave (Wyoming).
My observations and measurements of that material allowed me to create an accurate reconstruction of the skeleton of M. trumani, which emerged as a cheetah-like animal indeed.

Here is a sketch of the skeleton of Miracinonyx trumani, based on my study of the fossils from Natural Trap Cave
esqueleto m trumani 1 baja

Here is an early sketch that showed the running american cheetah in side view
boceto m trumani 1 baja

In this later sketch I depicted the animal in the same pose but in a slightly more frontal view.
boceto m trumani 2 baja

The scene had to depict the moment when the cat is hooking the hind leg of the pronghorn with its dewclaw.
boceto escena m trumani 3 baja

In this later sketch I changed the pronghorn in the scene from the extant Antilocapra to the extinct Stockoceros. I also changed the environment to fit with the surroundings of a fossil site where both cheetah and pronghorn were recorded.
boceto escena m trumani 2 baja

And here is the final version that appeared in the June 1997 issue of NG Magazine:
OLYMPUS DIGITAL CAMERA

I gave the extinct cat a hypothetical coat color pattern that is not especially cheetah-like, trying to reflect the concept that it was not a true cheetah. Fossil and genetic evidence suggests that, while pumas, Old World cheetahs and American cheetahs are closely related and have a common ancestor not shared with other cats, Miracinonyx developed its adaptations for speed independently from the Old World Acinonyx. If this is true, and it seems to be, then this would be a very remarkable example of convergent evolution.

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